Por Paula Motoso Valero

Sandra.-…  Estoy temblando de miedo… Tengo miedo por mí…Y tengo miedo por Paloma… Pero hay que seguir. No se puede interrumpir una representación… ¿Y por qué? ¿Por qué es tan importante una representación que no se puede interrumpir? ¿Es más importante que la vida? ¿Por qué tengo que cantar “Carmen”, cuando estoy deseando correr al lado de mi niña para que no haga un disparate? ¿Y si yo dijera que no quiero cantar?… ¿Qué pasaría? Nada… ¡eso es lo terrible!, que no pasaría nada. Otra cualquiera ocuparía mi lugar. Una joven. Seguramente con más voz… Y mañana todos dirían que soy una mujer acabada.

Julia Maura escribió “La eterna Doña Juana” en 1954, una obra que representa muy bien la distancia que hay entre un personaje y quien lo interpreta, entre el escenario y la vida. Cuando una actúa tiene que distanciarse de su yo, ponerlo al servicio del personaje y la escena. A veces es complejo, otras resulta más fácil, pero cuando interpretas tanto un personaje, en ocasiones, te cuesta distinguir quien es quien, adoptas gestos, expresiones y te mimetizas, un pedazo del personaje se queda a vivir en ti, y se acorta la distancia entre ambos. Algo parecido es lo que le ocurre al personaje de Sandra en esta obra “La eterna Doña Juana”. Una comedia en tres actos, estrenada el 24 de febrero de 1954 en el teatro Beatriz de Madrid, dirigida por Huberto Pérez de la Ossa.

pagina del periódico ABC, 1956

La escritora Julia Maura Herrera (1910 – 1971), escribió novelas y ensayos, poesía y relatos, pero siempre destacó como dramaturga. Estrenó su primera obra “La mentira del silencio” en el teatro Maria Guerrero, uno de los más importantes de la capital. Obtuvo el Premio Espinosa Cortina, de la Real Academia Española y es la única mujer que figura entre los fundadores del movimiento literario “Alforjas para la Poesía”. Madrileña y de familia aristocrática, amante de la literatura y el teatro, declaro en abril del 1952 para la revista La moda de España que, aunque sintió una gran vocación por el teatro, siempre quiso ser actriz y no autora pero su matrimonio sé lo impidió.

Julia refleja a la perfección en todas sus obras la cotidianidad de la época, el papel de la familia y la mujer, consigue crear personajes simples que te atrapan, consigue hacernos ver que a veces no hay tanta distancia entre el teatro y la vida.

Categorías: DISTANCIA

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