“Desconfío de lo que me ocurrió.
¿Me sucedió algo que quizá, por el hecho de no saber cómo vivir,
viví como otra cosa?”
La pasión según G.H.
Clarice Lispector

La ciencia dice que manipulamos nuestros recuerdos, que la memoria no es piedra sino arcilla,
moldeada por unos dedos imperfectos. Los recuerdos no se revelan como una fotografía, sino que se
construyen, poco a poco, movidos por los deseos y temores. Dar color a un día extraño, exagerar los
miedos, inventar milagros, todo es una inconsciente y constante fisura a los pedacitos de realidad
que parecían conservados al vacío. Pero si mis recuerdos son falsos, ¿cómo puedo construir mi
realidad? ¿Cómo puedo confiar en las experiencias que me formaron? Los recuerdos son el suelo
que me permite caminar y al mismo tiempo la meta de mi viaje. Pero manipular recuerdos no es más
que la enésima estrategia de supervivencia humana, son nuestras neuronas ofreciéndonos una
salida a la desesperación y al ahogo, y yo, humilde y cobarde de mis propias vivencias, la acepto.

Categorías: MEMORIA

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