• El Greco fue reconocido en el siglo XX por unos historiadores alemanes.
  • Van Gogh usó su arte como terapia.
  • Gauguin fue agente de bolsa.
  • Vermeer fue marchante de obras ajenas.
  • Cézanne fue un pintor ignorado en su momento.
  • La crítica hundió el final de la vida de Rembrandt.
  • Séraphine Louis empezó a pintar a los 42 años.
  • Munch se permitió liberar su depresión y esquizofrenia con colores.
  • Adolf Wölfli tuvo una infancia traumática y empuñó el art brut.
  • Corbaz fue institutriz.
  • Louis Wain era autista.
  • Daniel de Volterra fue el pintor encargado de poner los paños pudorosos al Juicio Final de Miguel Ángel. También se le conoce como “Il Braghettone”.
  • Murillo se quedó huérfano con 9 años.
  • Los padres de Dalí lo llamaron Salvador para conmemorar a un hermano anterior a él que falleció.
  • Goya perdió audición en sus últimos años de vida. Su cabeza se encuentra en algún lugar de Francia.
  • Cindy Sherman aparece en la mayoría de sus obras porque le gusta trabajar sola.
  • Damien Hirst tuvo una juventud atropellada.
  • Barceló también ilustra y trabaja la cerámica.
  • El universo de Yayoi Kusama nace de sus pesadillas.
  • Polke se inició en el arte pintando vidrieras.
  • Lucian Freud fue nieto de Sigmund Freud.
  • La revolución digital no ha logrado asustar a Hockney.
  • Basquiat fue Samo en las calles.
  • Las arañas de Bourgeois evocan a su negocio familiar de los textiles.
  • Da Vinci fue inventor, anatomista, científico, ingeniero, músico, pintor… todo un superhombre.
  • Cada historia es un hilo de la red que nos teje como arte conjunto.  
Categorías: Revolución

0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *